Estás
convencido que eres alguien libre, mental y físicamente estable, fuerte e
irrompible. Falso de toda falsedad. Sufres de una fobia. Miedo al rechazo, al
abandono, al "no". Terrible, vaya que lo es. No sueltas, no liberas,
no te comprometes. Pero, deseas que te guarden lealtad.
Mata tus
demonios. Diles que no pueden hacer eso, que te perturban, que te ahogan. No
los escuches.
Te dicen
que eres especial, lo sé. ¿Lo eres? Claro que sí, en una manera manipuladora y
seductora, lo eres. Ellos te enseñaron a ser así. Mutila sus ala, pero no a
ellas. No puedes tener todo el tiempo el control, no eres pastor de aves, eso
no existe. Déjalas volar, déjalas amar porque a ti no podrán.
Mata tus
demonios. Diles que ya es demasiado, que no lo soportas más, que estás haciendo
daño. No los escuches.
Tu
corazón late a mil. ¿Perdiste algo?, ¿Olvidaste algo?, ¿Dañaste a alguien? algo
hiciste mal y tu cuerpo lo sabe. De la nada no es que te sientas así. Serénate,
respira, ocupa tu mente o ellos terminaran venciendo. Son ansias, es miedo, es
vacío, te lo dicen pero no es cierto. Lo tienes todo o casi todo. ¿Qué
quieres?, ¿Qué quieren? Desangrarte, arruinarte, acabar contigo. Desde adentro.
Respira, asume, libera.
Mata tus
demonios. Diles que no podrán, que tú eres más, que tú tienes el control. Que
te escuchen.